Diarios de motocicleta

Agustín Ostos, el joven que dejó todo para dar la vuelta al mundo en una Supernova y creó el proyecto “Soy Tribu”.

Por Lucía Rodríguez Candia y Tomás Arguello

Agustín Ostos, junto a su compañera de viajes, la Supernova.

Oriundo de Badajoz, España a sus 18 años viajó a Madrid para estudiar Abogacía y en medio de la carrera, decidió dar un giro a su vida y abandonarlo todo para poner en marcha su verdadero sueño. Así comenzó el viaje más largo de su vida, que dio origen al proyecto “Soy Tribu”.

Hoy lleva recorrido más de 50.000 kilómetros y viaja por el mundo con el objetivo de mostrar las distintas culturas del planeta, su mayor deseo es darle voz mediante entrevistas a quienes lo habitan. A través de la fotografía, videos documentales y relatos de historias de los pueblos y tribus que conoce en el camino, busca generar conciencia social.

En sus viajes intenta lograr un cambio interno, utilizando las vivencias captadas en cada pueblo que conoce, como fuente de inspiración para impulsar a sus seguidores a que despierten interés por otras comunidades. Con más de 700 mil seguidores en Facebook, 70 mil en su canal de Youtube y  60 mil en Instagram, el motoquero financia su aventura por medio de marcas patrocinadoras, colaboraciones de sus fans y venta de ropa y merchandising en su página oficial.

Así fue como visitó lugares que fueron un “antes y después” en su vida. En Venezuela, Ostos descubrió que si bien uno puede informarse mediante los periódicos acerca de la crisis que atraviesa el país, ver con sus propios ojos a cientos de familias abandonando su tierra, huyendo del hambre, la falta de medicamentos y la hiperinflación es movilizante. Sin embargo algunas tribus como la llamada Pemón, se mantienen  al margen de la realidad del país, en su estado más primitivo, conservando sus costumbres y viviendo del turismo brasileño.

En Paraguay se instaló en el pueblo mbya guaraní, lugar donde se encuentra la comunidad Tekoa Mirî Poty. Allí los nativos relacionan sus estados de ánimo con los ambientes que habitan. Cuando sienten que algún territorio se encuentra contaminado lo abandonan y buscan uno nuevo dejando atrás sus plantaciones y cultivos. Según contó Ostos, la tribu presenta dificultades para sostener ese estilo de vida, a raíz de la reducción de bosques por incendios forestales, la privatización y expropiación de territorio que limitan la libertad de los habitantes para instalarse en cualquier zona.

Luego en Brasil conoció Alagados y sus alrededores, donde se instalan las favelas más conflictivas de Salvador de Bahía, impresionado por la pobreza extrema en la que viven miles de personas, dialogó con lugareños que aseguraron que la clase media tiene una idea equivocada del país en que viven, ya que permiten y aceptan que la gente pobre sea torturada y asesinada. A su vez sostienen que la llegada de Bolsonaro al poder puede trasladar la violencia que se vive en las favelas hacia otros sectores de la sociedad.

También conoció Argentina, lugar al que para llegar, tuvo que atravesar la frontera con Chile y, sufrió un desperfecto con su moto que lo hizo parar en Río Grande y “valorar las cosas que tiene”. Luego de hacer duras jornadas de ocho horas por tierra transitando peligrosas rutas, tuvo su primer “gran logro” en el viaje y llegó a “el fin del mundo”, Ushuaia la ciudad más austral del territorio que combina mar, glaciares, lagunas, bosques y cordilleras. Para muchos motoqueros, este destino es una meta, pero según Ostos, para él es sólo el comienzo de una gran aventura que sigue por delante.

“Un hombre puede creer o no creer, eso es cosa suya, porque es su propia vida lo que apuesta por la fe, la incredulidad, el amor, la inteligencia. Y no hay sobre la tierra otra verdad más grande para el espíritu humano que esta gloriosa y humilde condición. El hombre arriesga su propia vida cada vez que elige y eso lo hace LIBRE”, relata Máximo Gorki en Los bajos fondos. Este es uno de los fragmentos con los que se define Agustín Ostos en su página oficial.

Latinoamérica, a una mochila de distancia

Por Belén Marchese y Andrea Michelena

En un contexto de crisis, las vacaciones se volvieron mucho más difíciles de costear, pero imperativas si se quiere desconectar de la realidad. Los aviones y las excursiones organizadas resultan inviables para las generaciones más jóvenes, que tampoco encuentran satisfacción en esta forma enlatada de viajar. Pero para muchos, calzarse una mochila y salir a recorrer el mundo sin gastar demasiado dinero puede parecer abrumador, por no considerarse lo suficientemente “salvajes” para adentrarse en la aventura. Es por eso que te proponemos diferentes rutas para que le des un segundo pensamiento a la opción de irte lejos y conocer nuestro continente de una forma diferente.

1) NIVEL PRINCIPIANTE: Norte argentino

Seguro, simple y precioso. Es una opción que no presenta mayores desafíos de traslado y que miles de jóvenes eligen año a año. Te recomendamos llegar hasta San Miguel de Tucumán, hacer un breve recorrido que incluya la Casa Histórica de la Independencia y partir para Tafí del Valle. Los paisajes te van a deslumbrar. Desde ahí, viajar hasta Cafayate, Salta, para recorrer la Quebrada de las Conchas, un escenario natural imponente. Por último, Jujuy, y tres destinos únicos: Humahuaca, Tilcara y Purmamarca. No te pierdas la excursión a las Salinas grandes, es inolvidable. Todo el norte se puede recorrer en micros de bajo costo, y hay campings, hostels y hoteles con un rango de precios amplio. Comer es muy económico.

2) NIVEL INTERMEDIO: Argentina + Bolivia

Si el norte argentino te dejó con la boca abierta y todavía tenés ganas de seguir descubriendo destinos, desde Jujuy podés cruzar a Bolivia y llegar hasta el Salar de Uyuni, la salina más grande del mundo. No te olvides la cámara de fotos porque las postales son soñadas. Desde ahí, un recorrido casi obligado por La Paz, el centro político, cultural y financiero más importante del país. Por último, el Lago Titicaca y la Isla del Sol, en la frontera con Perú. Esta isla es soñada: arena blanca, aguas cristalinas y sitios arqueológicos colmados de cultura y rituales, incluyendo una fuente de agua de la época precolombina. Bolivia está preparada para recibir jóvenes mochileros, por lo que viajar entre destinos te será simple y económico.

3) NIVEL AVANZADO: Argentina + Bolivia + Perú

¿Todavía querés más? Deberías, porque estás a un paso de conocer el Machu Picchu, una ciudad incaica que fue planificada y construida alrededor del año 1450 d.C. Pero Perú tiene mucho más que ofrecer: Cusco y el Valle Sagrado (Urubamba), Aguas Calientes y Arequipa. Paisajes inigualables, piezas arquitectónicas precolombinas deslumbrantes, siglos de cultura latinoamericana al alcance de la mano y una población tan amena como predispuesta a dejarse atravesar por turistas inquietos que quieren absorber historia y entretenimiento. Hay muchos medios de transporte que conectan los destinos y si no, para los más arriesgados, hacer dedo siempre es una opción.

4) NIVEL EXPERTO: Argentina + Bolivia + Perú + Chile

Si todo lo anterior no fue suficiente, quizás deberías pensar darte una vuelta por Chile. Te proponemos empezar por el norte la ciudad costera de Iquique, con playas paradisíacas y un casino frente al mar. Luego podes acercarte a Antofagasta y visitar el Parque Nacional Llullaillaco, hogar del volcán homónimo. La próxima visita será el Desierto de Atacama. Entre sus diversos parajes naturales están El Valle de la Luna, el Valle de la Muerte (obligatorios si sos fan de Star Wars) y la Laguna Cejar. Además, tiene el cielo más limpio del planeta, por lo que te recomendamos que disfrutes del universo como nunca imaginaste. De camino a Santiago de Chile, te aconsejamos hacer una parada en Valparaíso, y que luego sigas hasta la capital para tomar un vuelo a tu próximo destino: México.

5) NIVEL EXTREMO: Argentina + Bolivia + Perú + Chile + México

Luego de viajar en micro por este continente maravilloso, te mereces un poco más de paraíso a unos cuantos kilómetros de distancia: México es ideal para los más arriesgados. Una visita por el norte del país, al distrito de Chihuahua, para ver La Cascada de Cusarare, que se forma de un arroyo y está rodeada de pinos, es un punto de partida excelente. Luego, podés bajar hasta Chiapas para ir a San Cristóbal de las Casas, conocida por su arquitectura colonial y espectacular catedral de color amarillo. También podes ir a Palenque, ciudad de origen maya y con una gran tradición arqueológica. Tu viaje va a terminar en Oaxaca, distrito costero para relajarte en playas como Mazunte.

Además, te recomendamos algunos sitios web de consulta que te van a facilitar la travesía mochilera:

Foto de portada: Freepik

Chile: no es una guerra, es exigir una sociedad más digna

Por Melania Leto y Sofía Llamedo

A principios de octubre se dio a conocer que la Red de Transporte Público Metropolitano aumentaría sus valores. Las movilizaciones de diferentes clases sociales se reunieron en las calles apuntando contra el gobierno y al sistema político. Al presidente chileno Sebastián Piñeira se le fue la situación de las manos y los medios desinforman al respecto y minimizan lo que sucede. El pueblo se puso de pie en el centro de Santiago de Chile en contra de las políticas del gobierno llevadas a cabo en los últimos años.

Las Fuerzas Armadas y los Carabineros tomaron las calles, según el Ministro de Seguridad Rodrigo Ubilla para “dar tranquilidad a distintas ciudades del país”. Según los medios oficiales son 23 los muertos hasta el momento,  según las redes sociales las cifras varían entre 28 y 60, y son 1.659 heridos en hospitales y 4.364 detenidos hasta el 4 de noviembre.

Tras 36 horas de violencia Piñeira dijo: “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite”.

Esto no es por el aumento al pasaje. Es la gota que rebalsó el vaso”, se lee en los carteles de los manifestantes chilenos. A partir de esto, el gobierno anunció el 18 de octubre un toque de queda que rige desde las 22 hasta las 4. Para ellos “el pueblo chileno está en guerra” cuando en realidad la sociedad está protestando con cacerolas y la respuesta del Estado son balas de goma,perdigones, gases lacrimógenos y carros lanza-aguas.

Las propuestas populares en contra de las políticas de derecha surgieron también, por las bajas pensiones, salud y educación privada, en decir, desigualdad social. A fines de octubre se levantó el toque de queda en diferentes ciudades del país pero ni las cámaras, ni el presidente, ni los empresarios reconocen el saqueo que comenzó hace ya un tiempo.

Una multitudinaria marcha con más de 1,2 millones de personas se concentraron el 5 de noviembre en el centro de la capital chilena de forma pacífica y alegre. Pese a esto, algunos grupos encapuchados provocaron disturbios y la policía aprovechó la situación. Entre los manifestantes se encontraban personas de diferentes clases sociales y edades con el fin de tener un país más digno.

El pueblo exige la renuncia del presidente Sebastián Piñeira y denuncian la existencia de una dictadura encubierta. Este miércoles las protestas se extendieron a los barrios más ricos de Santiago de Chile. Se produjeron una serie de barricadas, fogatas y saqueos. 

Debido al uso de medidas formuladas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), como el estado de emergencia, toque de queda y torturas, Organizaciones de DDHH estudiarán las denuncias sobre vulneración a los derechos de los manifestantes que se movilizan desde el 18 de octubre. Además La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó autorización para visitar el país, tras las denuncias por el uso excesivo de las fuerzas de seguridad.

Hoy en día, se puede escuchar un grito por parte del pueblo por el derecho a la dignidad. Su única herramienta de lucha es el cuerpo como gesto de rebeldía ante un gobierno que pone armas en lugar de derechos e igualdad.